Bueno, como esta es una novela original, no voy a hacer la típica presentación de ''Hola, me llamo (lo que sea)''...
Ahora mismo estoy llendo hacia el ''Uncle Phil camping'', es verano, en concreto 1 de julio.Hace mucho calor, estoy nerviosa porque es el primer año que vengo aquí de vecaciones y no conozco a nadie. Soy muy tímida, aunque cuando tengo que hablar hablo. Soy de Nueva York, en concreto, Manhattan. Mi padre es el directior de una empresa pequeña, mi madre ama de casa y tengo dos hermanos pequeños mellizos, Jonh y Juan, seguro que pensareis ''es los mismo pero en diferente idioma''...ya pero es que mi madre es española y le gustaba mucho ese nombre, y mi padre es americano y le gustaba mucho Jonh, así que...
Por cierto me llamo Ronnie, viene de Veronica pero prefiero Ronnie.
Tengo 18 años y aún no sé que voy a estudiar, la verdad. Estaba pensando Psicologia, se me da bastante bien cosas de esas pero no se...
-Cariño, ¿en que piensas?- me dijo mi padre mirandome por el retrovisor del coche.
-Nada, cosas...-dije aún mirando por la ventana.
-Bueno cariño, ya verás como haces muchos amigos-dijo mi madre con una gran sonrisa, yo al momento sonreí, su sonrisa era bastante contagiosa.
-Papa, ¿allí habrá niños de mi edad? - dijo el pequeño Jonh, que por cierto, tiene 8 años.
-No lo sé peque-
Al llegar lo primero que me encontré delante de mi cara fue una cabaña con vistas al lago. El lugar era bonito, era un lago muy grande que al rededor tenia cabañas, algunas ma viejas que otras.
-Vamos, anda, que te has quedado embobada.-dijo mi madre cogiendo mi maleta.
Entramos, aquella casa era bastante grande, nada mas entrar, a la derecha, estaba el salón, que tenía una butaca grande pero vieja, una mesa camilla y sillas a su alrededor.
Fuí a buscar mi habitacion que de casualidad daba justamente a la ventana de la casa de al lado, dentro no había nadie así que empecé a deshacer mi maleta. Mi habitación era de tamaño normal, con una larga y ancha cama de matrimonio -todas las habitaciones tenían cama de matrimonio-, una ancho armario para guardar mis cosas, una estantería y una mesilla con una lampara de noche al lado de la cama.
Salí fuera para coger una cosa que se ma habia olvidado en el coche y de repente una chica se me acercó.
-¡Hola!- dijo ella alegre.
-Hola...-dije yo timida.
-¿como te llamas?.
-Ronnie.
-Bonito nombre. Bueno, me voy que mi madre m estará esperando, ¡Chao!.
No me dió a decir adiós cuando ya se habia ido. Era una chica activa, pero no sabía ni su nombre. Entré dentro, esta tarde me daríra un bañito en el lago.
Cuando entré la comida estaba preparada, pizza, extraño pero como habia cocinado mi padre -que no tiene mucha idea de cocinar- pues comimos eso. Después de comer, me cambié, me puse el bikini y fui para el lago con mi toalla roja, era muy simple pero mi favorita.
Me senté en una orilla del lago y me recogí el pelo en un moño mal hecho.
Empecé a observar bien aquel sitio y me dí cuenta de que era precioso, expectacular, el agua era cristalina, tanto, que se podía ver lo que andaba por allí debajo.
Apareció otra vez aquella chica y ví que era bastante guapa.
-¡Hola!, antes no me ha dado tiempo a presentarme pero me llamo Johana.-me extendió la mano para hacer un saludo cordial y yo acepté como una señorita.
-Creo que vamos a ser buenas amigas- dije soltandome un poco más.
-Sí, yo también lo creo.
Me fijé que justo a la otra punta del lago había un grupo de chicos y chicas tirandose desde un muelle con una liana, le pregunté a Johana quienes eran y me dijo que uno de ellos era su hermano y los demás gente de su edad -Johana tenía 17 años, ellos 18, así que tenían mi edad-
Cuando me metí en aquel lago me quedé petridficada, estaba congeladisíma, no sabía como mi nueva amiga Johana podía meterse con tanta confianza, pero ella estiró de mi así que en un momento quedé chopada, lo cual al rato me venefició porque en seguida me acostumbré al clima de aquella agua.
Estuvimos allí como dod horas hablando de done veníamos y tal, aunque ella hablaba más que yo, era muy charlatana y me caía muy bien. Luego me acompañó a casa y nada mas entrar vino la guerra de preguntas de mis padres, y la primera fué ''¿has hecho amigos ya?'', me sorprendiño bastante dado que habían visto a Johana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario